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Prensa y Medios
     
 

La inseguridad llegó a Puerto Madero

 
 
 
 

Tal como adelantáramos en una nota anterior referida al corrimiento de la Prefectura y la Gendarmería a la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, los efectos de rebote ya se empiezan a sentir.

Una zona históricamente segura y única en su estadística delictual, Puerto Madero, ha comenzado a crecer.

La ocurrencia de hechos delictuales en una zona determinada es directamente proporcional a la prevención que se realiza en la misma y, al parecer, este efecto de manta corta, ya se está sintiendo en la zona más lujosa de la Argentina, donde sus vecinos que pagan hasta USD 6500 o más el metro cuadrado, están sufriendo la modalidad de robos por "escruche", que este es el término con el que se denomina a quienes realizan robos en casas y oficinas en ausencia de sus moradores. Si bien este tipo de delitos son los más livianos dentro del arco de los ilícitos que se cometen, no debemos olvidar que de ellos salen armas de tenedores legales, que luego los escruchantes comercializan con las bandas más pesadas.

Por lo general el legítimo usuario de armas no sólo tiene una ya que el perfil de ese deporte es altamente costoso, por el valor de las armas y las municiones y los lugares habilitados a las practicas del mismo. Por ello es común que a veces los escruchantes roben armas que al ser secuestradas por la Policía llaman la atención por su sofisticación.

Es dable decir que la disminución del personal de la Prefectura, por lo que se quejan los vecinos, es una consecuencia normal y predecible. Esto no solo trae problemas en Puerto Madero, lo trajo en todos lados donde se quiso dar una solución hormonal a los problemas de seguridad, como así también el recrudecimiento de los robos de vehículos 4x4 para ser cambiados por droga en la frontera con Bolivia, también por efecto de la disminución de la seguridad de las mismas.

Tenemos que entender como nación que la seguridad debe basarse en planes sustentables a largo plazo y que mover al personal de seguridad de un lado a otro para aflojar la tensión de las presiones políticas no es una medida; es apenas un espasmo que solo trae más confusión y peligro ya que en la tarea policial es más que importante la inteligencia y el conocimiento especializado y jurisdiccional.