En otros países como Estados Unidos hay mayor inversión del Estado con respecto a la adopción y hay una buena política sobre la minoridad. En Argentina, desgraciadamente, no es de esta manera, por eso hay tantos chicos en la calle, menores explotados y sin escolaridad. Todo esto los pone bajo la línea de la droga y esta es una solución que debemos tomar en cuenta, es prevención de vista a un plan sustentable de seguridad para el largo plazo, apuntando a prevenir que el delito siga creciendo junto con el crecimiento demográfico del país.
Es dable decir que el único peligro de un menor no sólo es el consumo de estupefacientes, también están expuestos a la pedofilia. Son los primeros abusados sexualmente, ya que son fáciles de engañar y reducir. No podemos perder de vista que el violador es básicamente un cobarde, que generalmente ataca a los más indefensos y tenemos que tener conciencia plena que la víctima de abuso por lo general, de grande es abusador.
Por un lado serán posibles drogadictos, con suerte no van a delinquir y no van a matar. Por otro lado así como se genera este problema se genera un gran desborde social y crecimiento de la inseguridad a nivel global.
¿Puntualmente que habría que hacer?
Habría que modernizar las leyes de adopción y acelerar los trámites y trabajar obviamente con estudios pre adopción de las familias sustitutas que pretenden adoptar para hacerlo más fácil y dinámico. Primero porque tiene que ser rápida la adopción y debe ser segura porque no se le puede dar una criatura a cualquiera. Muchas familias traen niños del exterior y hasta los traen con documentos fraguados, para satisfacer una necesidad que por la vía legal o normal que tendríamos que tener no es satisfecha.
¿La propuesta entonces plantea que esos chicos que están en la calle si hubieran sido adoptados estarían en un mejor ambiente?
El menor que está bajo la línea de la pobreza y está sólo en la calle, está flotando entre el abuso, la droga y el delito porque no tiene educación, no tiene ejemplos porque a quien tiene de ejemplo lo usa para la mendicidad y cuando vuelven a sus domicilios vuelven a un lugar donde no los tratan bien.
¿Y a los hogares de menores que podrían cumplir el papel de contenerlos qué críticas les cabe?
Son puertas giratorias y no hay presupuesto. Hay que trabajar sobre las metodologías que nos pueden llegar a apartar a los menores de la calle. Indudablemente la seguridad apuntada hacia la víctima es a futuro la seguridad de la sociedad. Acá no es que no existe daño colateral. Si se deja una generación de menores pobres, indefensos en la calle después va a haber generaciones de asesinos, prostitutas, pedófilos, traficantes de droga y cada vez se va profundizando más esto.
Esta propuesta no va a tener un efecto inmediato sino mediato, pero se debe encarar de una vez por todas, de otro modo esto será una escalera que nos llevará a una violencia creciente día a día
|