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Prensa y Medios
     
 
Ante todo, Confidencialidad  
 
 
 

¿Habría una forma de controlar las llamadas que salen desde las cárceles?

En realidad están prohibidos los celulares en la cárcel. Hay una falla de la requisa previa de los presos y los familiares de los presos.

Esto gira por un solo lugar. Si alguien recibe un aviso de que la llamada entrante proviene de un servicio penitenciario, la persona se pega el susto de su vida con lo cual el delincuente tiene parte de la batalla ganada.  Por eso él va a utilizar toda aquella información que le puede sacar a la víctima mediante el miedo. Le dice "tengo a tu viejo", y la víctima le "¿A quién? ¿A Marcelo?", ahí el delincuente le saca el nombre. Pero cuando no pueden tener respuestas apuran con la amenaza. Por ejemplo, la víctima le pregunta ¿de qué color es el pelo de mi papa?", el delincuente le responde "color sangre". 

¿Cómo evitar caer en estos engaños?

Dándole la información al revés.  Cuando el delincuente dice "tengo a tu papa "y le respondes: "¿A Matías?", cuando en realidad ese no es el nombre, si del otro lado responde "sí", hay que cortar inmediatamente y llamar al 911. Hay que denunciar la extorsión y ahí se da intervención a la brigada anti secuestro que utilizan sistemas que tienen para rastrear toda tentativa de ilícitos.

Entre todas las personas de la banda que detuvieron, muchos de ellos hacían de pseudo promotores que levantaban información en la calle con la excusa de regalar un crucero o un auto. Preguntan los nombres, correo electrónico y calle en donde vive la persona, y con esos datos obtienen el número en internet.

Entonces hay que tener precaución a la hora de comunicar datos a cualquier persona.

Las redes sociales hacen que se desparrame más la información. Hoy no sólo alguien puede saber quién es una persona sino también cómo se ve esa persona. En este "Gran hermano"  hay gente que va a aprovechar para hacer "el cuento del tío". Lo cierto es que a mayor confidencialidad, más difícil es cometer un delito. Siempre se habla de un entregador,  ese es el que tiene información. La información es poder, hay que ser consciente que en la medida que brinda información sobre uno mismo,  se le está dando a otro poder sobre uno para que  extorsione, moleste o persiga.

El delincuente es un psicópata y tiene un alto nivel intelectual. Que no tenga educación no quiere decir que no sea inteligente. No hay que subestimar al enemigo. Hay que tratar de ser más inteligente que ellos. Hay que mantener la privacidad en serio. Ahora si se publica información en las redes sociales, en la era de la información sólo con la dirección se puede conseguir en la web el número de teléfono y quién es el titular. Además hay una gran cantidad de datos que se venden como bases de datos de celulares.

El secuestro virtual es un delito que nunca hay que tratarlo sólo aunque el delincuente de una información real. Si recibe una llamada de alguien que dice tener un familiar secuestrado, hay que llamar a la policía porque si se va a pagar el rescate, los secuestrados terminan siendo dos.   

C1/D.R.